Si facturas con un programa, en los próximos meses vas a oír hablar mucho de Verifactu. El nombre impone, pero la idea de fondo es sencilla: que las facturas que emite un programa informático no se puedan modificar ni borrar sin dejar rastro. En este artículo repasamos qué es, a quién afecta y qué puedes ir preparando sin prisas.
Qué es Verifactu
Verifactu es el nombre con el que se conoce el conjunto de requisitos que la Agencia Tributaria (AEAT) exige a los programas de facturación. Nace de la Ley 11/2021 de medidas de prevención y lucha contra el fraude fiscal, que prohibió el llamado «software de doble uso»: programas que permitían llevar unas cuentas para Hacienda y otras para uso propio.
El desarrollo llegó con el Real Decreto 1007/2023, que fija cómo tienen que ser estos programas y que se modificó después para ajustar los plazos. En resumen, cada factura genera un registro que se encadena con el anterior, de modo que cualquier cambio posterior se detecta.
Dos formas de cumplir
- Modalidad VERI*FACTU: el programa envía automáticamente cada registro de facturación a la AEAT en el momento de emitir la factura. Es la opción más sencilla para la mayoría, porque muchas de las exigencias técnicas quedan cubiertas con el propio envío.
- Modalidad no verificable: los registros quedan guardados en tu sistema, pero con más requisitos, como la firma electrónica de cada registro y un registro de eventos. Hacienda puede pedirlos en una comprobación.
En ambos casos, las facturas llevan un código QR que permite a quien las recibe comprobarlas en la sede electrónica de la AEAT.
A quién afecta (y a quién no)
Afecta, en general, a quien emite facturas con un programa informático y tributa por:
- Impuesto sobre Sociedades.
- IRPF por actividades económicas (autónomos).
- Impuesto sobre la Renta de no Residentes con establecimiento permanente.
Quedan fuera quienes ya llevan los libros por el Suministro Inmediato de Información (SII), quienes tributan en los territorios forales, que tienen sus propios sistemas (como TicketBAI en el País Vasco), y quienes tengan una resolución que los exima.
Una duda frecuente es qué pasa con quien factura con Word o Excel. Según las preguntas frecuentes de la AEAT, si solo se usan para escribir, imprimir y guardar las facturas, no se consideran un sistema informático de facturación y la norma no se aplica. Sí se aplica si la hoja de cálculo hace algo más: por ejemplo, si una macro genera el libro registro de facturas. Y quien factura a mano, en talonario, tampoco está afectado.
Qué cambia en el día a día
Para quien factura, el cambio visible es pequeño: el programa añade el código QR y, en la modalidad VERI*FACTU, una leyenda que indica que la factura es verificable. Lo importante pasa por dentro:
- Una factura emitida no se puede editar sin más: las correcciones se hacen con facturas rectificativas o anulaciones que quedan registradas.
- Las series y la numeración deben ser correlativas y coherentes.
- El programa tiene que contar con la declaración responsable de su fabricante, que certifica que cumple la norma.
Calendario
Las fechas de obligación han cambiado más de una vez desde que se aprobó la norma. El último aplazamiento llegó con el Real Decreto-ley 15/2025, y el calendario vigente al escribir esto (septiembre de 2026) es:
- Contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades: desde el 1 de enero de 2027.
- Resto de obligados, autónomos incluidos: desde el 1 de julio de 2027.
Como las fechas pueden volver a moverse, la referencia fiable es siempre la web de la Agencia Tributaria.

Cómo ir preparándose
No hay que esperar al último mes. Una lista para ir marcando:
- Pregunta a tu proveedor de software si el programa ya está adaptado y si ofrece la modalidad VERI*FACTU.
- Si facturas con Word o Excel, comprueba si solo escribes en él las facturas o si la hoja genera también los libros: en el segundo caso, sí te afecta.
- Si buscas un programa sencillo, la AEAT ofrece desde octubre de 2025 una aplicación gratuita de facturación VERI*FACTU, pensada para quien emite pocas facturas. Tiene limitaciones: por ejemplo, no permite hacer facturas simplificadas (tiques).
- Revisa tus series de facturación y decide cuáles vas a usar a partir de ahora.
- Aprende a hacer facturas rectificativas en tu programa: las vas a necesitar en lugar de «editar».
- Si tienes asesoría, habla con ella: muchas ya están acompañando esta transición.
En resumen
Verifactu no cambia qué facturas ni cuánto pagas, sino cómo guarda el programa las facturas. Quien ya factura con un programa actualizado apenas notará diferencia; quien lo hace a mano con una hoja de cálculo tiene aquí una buena excusa para ordenar su sistema. Si hay novedades, actualizaré este artículo.
