Instalar paneles solares es una decisión que se amortiza en años, así que merece la pena llegar bien preparado a la conversación con el instalador. Esta es una lista de comprobación para saber qué mirar antes y qué preguntar durante.
1. Conoce tu consumo real
El tamaño de la instalación depende de lo que consumes y de cuándo lo consumes. Antes de pedir presupuesto:
- Reúne las facturas de la luz de un año completo y apunta el consumo de cada mes en kWh, no en euros.
- Mira si consumes más de día o de noche: los paneles producen de día, y la energía que usas en el momento es la que más ahorra.
- En la web de tu distribuidora o en Datadis, la plataforma común de las distribuidoras, puedes descargar el consumo hora a hora.
Un instalador serio te preguntará por esto. Si no lo hace, es una primera señal de alarma.
2. El tejado: orientación, sombras y estado
- Orientación: lo ideal es el sur; este y oeste también funcionan, con menos producción.
- Sombras: árboles, chimeneas o casas vecinas pueden restar mucho más de lo que parece. Observa el tejado a distintas horas del día.
- Estado: los paneles van a durar veinte años o más. Si el tejado necesita arreglo, hazlo antes.
- Fibrocemento: si la cubierta es de fibrocemento antiguo (la conocida «uralita»), puede contener amianto, y manipularlo requiere una empresa autorizada. Pregunta antes de que nadie lo toque.
3. Con o sin baterías
Las baterías permiten usar de noche la energía que sobra de día, pero encarecen la instalación. Antes de decidir, compáralas con las alternativas:
- Compensación de excedentes: la energía que no usas se vierte a la red y se descuenta de la factura del mes, con el límite del coste de la energía consumida.
- «Batería virtual»: algunas comercializadoras guardan el saldo sobrante para los meses siguientes. Las condiciones varían mucho: lee la letra pequeña.
Pídele al instalador que te haga las cuentas de las opciones con tu consumo real.

4. Trámites y ayudas
El autoconsumo está regulado por el Real Decreto 244/2019, que simplificó mucho los trámites. Aun así, hay pasos que dependen de dónde vivas:
- Licencia o comunicación previa en el ayuntamiento.
- Posibles bonificaciones en el IBI o en el impuesto de obras (ICIO), que decide cada ayuntamiento.
- Ayudas y subvenciones, que cambian según el año y la comunidad autónoma.
Pregunta en tu ayuntamiento y en la web de tu comunidad autónoma antes de firmar nada, y confirma qué trámites incluye el presupuesto.
5. Preguntas para comparar presupuestos
- Potencia de la instalación (kWp) y producción anual estimada. ¿Cómo la han calculado?
- Marca y modelo de los paneles y del inversor, y sus garantías (de producto y de rendimiento).
- ¿Incluye la legalización, el registro de autoconsumo y el alta de la compensación de excedentes?
- ¿Qué sistema de monitorización lleva? ¿Se puede ver la producción desde el móvil?
- ¿Quién hace el mantenimiento y cuánto cuesta?
- Plazo de instalación y forma de pago.
Pide al menos tres presupuestos y compáralos punto por punto, no solo por el precio final.
En resumen
Conocer tu consumo, revisar el tejado y saber qué preguntar es lo que marca la diferencia entre una instalación adecuada y una que no rinde lo esperado.
